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En el día del periodista

He conocido y aún conozco,colegas hombres y mujeres, asi como comunicadores sociales e institucionales que se debaten sobre la situación de "la verdad" la ética y la moral.

Si nos aventuramos en cosas del gobierno y entramos a esa esfera laboral en calidad de empleados, corremos el riesgo de contaminarnos o contagiarnos con ser fieles o leales al sistema y no decir "cosas" que no se deben decir ni hacer públicas.

Desde ese primer momento ya estamos siendo diezmados. Y la verdad queda encerrada en nuestras bocas y prisionera en el pensamiento.

Pienso que ser periodista es correr con los riesgos de la politica partidista y ser demagogo o populista; o correr con el pensamiento editorial de un medio que se atreva a decir las "cosas" con los puntos sobre las íes.

No es fácil mantenerse incólume en esas esferas de trabajo, ni gubernamental ni partidario. Todos y todas nos arriesgamos a ser víctimas de el chantaje por parte de funcionarios en altos cargos. O decimos lo que ellos quieren o nos vamos a otro lado a cantar himnos y alabanzas.

Por qué escribo esto? Porque ahora tenemos un presidente electo por el voto popular y representa al partido Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional,FMLN. El señor presidente, asi hay que llamarlo, fue, es y seguirá siendo periodista. Es como los rangos militares, éstos, aunque se retiren o jubilen siguen con su rango, no lo pierden. Asi sucede con nuestro colega presidente.Èl es periodista!
Recuerdo cuando escuchaba muy atento sus entrevistas del día y Sin Cesura, me gustaba su pensamiento crítico y se apegaba mucho a la "Verdad" y decía las cosas con los puntos y comas , sin el temor de ser objeto de ataque, y si lo fue en algún momento, pues supo manejar la situación.

Le admiraba por su elocuencia y retórica, ecuanimidad y cuasi rectitud profesional. Había alguien que manejaba la cosa Pública y privada con estilo y, sobre todo, parecía conocer de ètica y manejaba la Deontología de Prensa. Claro, la conocía y sabía muy bien lo que decía...había un encanto en la palabra y magia en los televidentes. Se expresaba a favor de la justicia y a favor de los pobres!

Conocía de los sabores de la empresa privada, de funcionarios, de médicos, de militares, de la guerrilla, de las drogas , de corrupción, de los desastres naturales, de los ricos, de los pobres, de los homosexuales, de las prostitutas, de los travestis, del hambre, de las iglesias , de la tercera edad, de los jóvenes, de las maras....en fin, era el gurú de la verdad, de la Ética y de la Moral....claro, era un periodista de primera fila y de primer orden. Era? Acaso ya no lo es?
Qué pasa ahora? Nuestro colega es el Presidente Constitucional de la República de El Salvador y.... todo lo que él sabía? Donde está? Donde quedó?
Hago esta pregunta porque me siento y considero su colega y aunque nunca nos hemos sentado a departir, me gustaría, algun día, entrevistarlo y tomar un café , una cerveza, o un trago barato y fumar un cigarrillo (en caso que fume). leer más

Pensar la violencia política desde la literatura peruana: El barco ebrio

José María Arguedas, Ciro Alegría, Gamaliel Churata, César Vallejo, Manuel Scorza, Izquierdo Ríos, Galvez Ronceros, Alejandro Romualdo y un largo etcétera, no solo son nombres de la retórica académica sobre representantes de la literatura peruana, sino que son un ejemplo del interés y la necesidad de reflejar una realidad específica que han vivido de forma directa. La obra reunida de todos ellos bien podría resumirse en el título de Ribeyro.

Sin embargo, en algunos casos, como el de Arguedas y el del propio Ribeyro, el conflicto que se produce entre reflejar una realidad e interpretarla, conlleva a desencuentros con resultados fatales. El escritor no siempre presenta un análisis de una situación social, política o cultural en su obra, sino que la representa, la retrata, la simboliza y la convierte en un signo, un discurso, que le corresponde interpretar al lector, o al crítico, o el científico social, que previamente tiene su propio punto de vista del hecho al que se refiere el artista, y que no siempre son coincidentes.

Esto no quiere decir que el escritor no analice su entorno o la realidad sobre la que va a crear, por el contrario, conoce tan bien esa realidad que no le es ajena ni difícil de recrear artísticamente, tal vez el problema esté en el sujeto que interpreta esa literatura, o expresión artística.

Esta hipótesis se ve claramente en "Sasachakuy tiempo, memoria y pervivencia, ensayos sobre la literatura de la violencia política en el Perú" (editorial Pasacalle, Lima, 2010, 160 pp.), último libro de Mark R. Cox, conocido profesor universitario estadounidense que se ha especializado en el análisis de la literatura peruana con contenido o expresiones sobre la violencia política que ha vivido el Perú en las últimas tres décadas. El libro recoge ensayos sobre este tema escritos desde tres perspectivas claramente definidas: la de los escritores andinos, la de los denominados ex insurgentes y la de los académicos.

En el primer grupo los escritores que han publicado obras, cuentos o novelas, desde su experiencia en la sierra peruana, escenario primigenio de la guerra emprendida por Sendero Luminoso en 1980, defienden su condición de testigos de muchos de los sucesos violentos y critican la actitud impostada y mal informada de los escritores que desde su experiencia citadina también abordan el tema de la violencia. Los escritores andinos son, sin embargo, más analíticos respecto al proceso de la guerra interna, y así lo demuestran en sus ensayos, que no son más que extensiones críticas de sus obras artísticas, sus ficciones.

En el caso del segundo grupo, los autores son actores directos o protagonistas de los hechos que narran en sus historias. Son doblemente testigos, tanto del contexto social como de los hechos de violencia. Tal vez por ello es que se les ve más alejados del aporte artístico y sus obras terminan siendo discursos dogmáticos envueltos en ficciones pobres. Julio Ramón Ribeyro, por ejemplo, no necesitó de discursos políticos para denunciar injusticias sociales como las que cuenta en su notable relato "Al pie del acantilado", que es, como toda su producción narrativa, una obra de ficción salida de un hecho real. Corresponde, sea dicho una vez más, al lector o al científico social, sacar las conclusiones políticas o sociológicas que encierra esta obra maestra de la narrativa ribeyrana.

Precisamente en el tercer grupo de los textos recopilados por Cox se reúnen ensayos escritos desde la perspectiva de la teoría literaria, o si se quiere, desde el academicismo. Estos ensayos son más objetivos, se centran en la calidad de las obras y desde los hechos y personajes que allí se representan, analizan en qué medida reflejan la violencia vivida por el país y cuánto pueden influir con su mensaje en la conciencia del lector o de la sociedad.

Como es de esperar, hay posiciones encontradas en los tres grupos propuestos por Mark R. Cox. Sin embargo quiero referirme brevísimamente al análisis que hace Dante Castro sobre la premiada novela de Santiago Roncagliolo, "Abril rojo", en la que encuentra tantos errores, desfases e incongruencias que hace dudar de la capacidad del jurado internacional que ha visto en esta historia una buena novela y ratifica el interés comercial de un tema que puede sorprender a lectores de otros países y no a nosotros.

Este es otro fenómeno que destaca a lo largo del libro de Cox. El interés por el tema de la violencia es temprano y no posterior al periodo de mayor violencia, como creen autores como el propio Roncagliolo, Alonso Cueto o Ivan Thais, que abordan el tema desde hace dos o tres años. Ya Mario Vargas Llosa tiene un intento fallido con "Historia de Mayta" (1984) y otro en "Lituma en los andes", que también es una novela premiada internacionalmente, obviamente por el anzuelo económico que significa el nombre del arequipeño, pues ninguna de ellas alcanza niveles de alta calidad como otros de sus títulos harto conocidos. Antes de 1985 ya se premiaron y publicaron en el Perú historias con contenidos políticos y específicamente referidos a la guerra interna que empezaba a alcanzar niveles insospechados para la ciudadanía y cínicamente negados por los políticos y gobernantes.
tanto horror. leer más

La libertad de expresión: archivos y estados de excepción

Dos rostros: uno mira hacia el exterior, criticando a quiénes supuestamente la atacan y, un segundo rostro que mira hacia el interior, asumiendo que hay libertad de expresión en países de ideología liberal-conservadora o neoliberal. No está de mas decirlo que en países, como por ejemplo Chile, la libertad de expresión es muy cuestionable porque crecen los oligopolios de los medios de comunicación (cuestionándose, paralelamente, la libertad de mercado o su autorregulación) o, conjuntamente, la diferencia política, cultural, social y económica no tiene su lugar en las pantallas, sonidos y escrituras mediáticas.

Un caso concreto es el de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), quién no solamente no criticó a las dictaduras cívico- militares que atropellaron a los gobiernos democráticos o semi-democráticos que gobernaron Sudamérica entre los años '70 y '80, sino que, aún más, algunos de sus directivos actuales, como el periodista Danilo Arbilla, fueron funcionarios de la dictadura cívico- militar uruguaya. Pero, en la actualidad, critican la supuesta falta de libertad de expresión que existiría en países, gobernados por la izquierda, como es el caso de Venezuela, Bolivia, Ecuador o Brasil.

2. Una primera aproximación al Estado de excepción: Clarín y los desaparecidos

Ernestina Herrera de Noble, dueña del grupo Clarín, para las Abuelas de Plaza de Mayo adoptó dos hijos de detenidos desaparecidos, durante la dictadura cívico- militar de Argentina.

Uno de los últimos intentos por conocer la identidad de los supuestos hijos de detenidos- desaparecidos fue en junio de 2010. Pero, paradójicamente, el día del examen, el Banco Nacional de Datos Genéticos de Argentina no pudo realizar la prueba genética para determinar si la dueña del grupo Clarín adoptó a dos hijos de desaparecidos en dictadura, informó en un comunicado Abuelas de Plaza de Mayo, debido a la falta de colaboración por parte de Herrera de Noble.

El Banco informó a la justicia que no había sido posible obtener el ADN de Marcela y Felipe Noble Herrera "por contaminación de las prendas" que fueron utilizadas para la prueba, según la organización de familiares.

"El estudio determinó que las prendas de vestir, que habían sido entregadas voluntariamente por Marcela y Felipe Noble Herrera en el allanamiento practicado el 28 de mayo pasado, no fueron aptas para obtener su perfil genético", indica. "Por ello, no se pudo concretar el entrecruzamiento con las muestras de los familiares que buscan a sus seres queridos desaparecidos durante de la última dictadura militar", agrega el informe.

La entidad precisó que "las prendas analizadas fueron medias, camisetas, camisas, pantalones y ropa interior femenina, ya que Felipe Noble Herrera no portaba calzoncillo al momento de la requisa". Los peritos "informaron que, llamativamente, las prendas contenían información genética de numerosas personas de distintos sexos", según la nota de prensa. Para las abuelas, los peritos deberán declarar ahora ante la justicia para explicar por qué razones "podrían aparecer tantos perfiles genéticos en prendas íntimas y de vestir, pues no parece posible que se trate de algo casual o accidental", sostiene el comunicado.

La entidad abogó porque la jueza del controvertido caso, Sandra Arroyo Salgado, defina el curso a seguir para dilucidar si los jóvenes, adoptados en 1976, son hijos de desaparecidos nacidos durante el cautiverio de sus madres durante el régimen militar (1976/83).

Debido a que algunos jóvenes que se sospechan que fueron robados se negaron a la extracción de sangre para realizar la prueba genética -como el caso de los Noble Herrera- la justicia argentina admite realizar la prueba en cabellos, ropas íntimas o cepillos de dientes.

Abuelas de Plaza de Mayo ha restituido la identidad a un centenar de niños apropiados, sobre un total estimado de 500 casos. Sobre el tema, el diario Clarín y sus medios afines, no han dicho nada, ni una imagen, un sonido o una letra. Los rostros de Jano sobre la libertad de expresión…

3. Segunda aproximación al Estado de excepción: Chile, Piñera y Chilevisión

El actual presidente de Chile, Sebastián Piñera, saltándose todas las concepciones mundiales sobre el otorgamiento de ondas, y con el beneplácito de la Concertación de Partidos por la Democracia de centro izquierda, durante el gobierno de Ricardo Lagos Escobar, el 15 de abril de 2005, adquirió el canal de televisión Chilevisión. A partir de ahí, comenzó a diseñar su campaña presidencial que lo llevó a la presidencia de Chile en enero de 2010. Al canal de televisión se le sumó la propiedad mayoritaria de Colo-Colo, el equipo de fútbol más popular de Chile. Canales de televisión, compañías áreas, equipos de fútbol, lo llevaron a transformarse en el candidato presidencial-empresario, que mezclaba ambos roles sin aclarar en qué momento cumplía uno u otro.

La mezcla de programas sensacionalistas sobre la delincuencia (potenciando el discurso sobre la inseguridad), teleseries, culebrones, reality shows y de programas periodísticos, permitieron que el discurso y las imágenes de Chilevisión, por acción u omisión, fueran uno de los principales escenarios para potenciar la candidatura, y la posterior gestión, de Sebastián Piñera. La política en escena y la escena de la política. leer más